Los abogados de familia como mediadores

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Habitualmente los conflictos generados por la separación conyugal tienen como punto de resolución el atacar o defender; convirtiendo esta practica en un proceso muy largo en el que solo existe un ganador y un perdedor, los abogados de familia nos explican que el fondo de esta cuestión es por que generalmente no existe mediación o una tercera parte que actúe como arbitro de forma imparcial a la hora de la resolución de los conflictos que derivan de esta situaciones y también por que generalmente las personas que actúan como tercera parte se ven influenciadas de forma directa o indirecta con alguno de los cónyuges.

Actualmente de lo que se trata realmente es de mediar; de tener una tercera persona que sea externa al entorno y que de verdad actúe sin inclinar la balanza a ninguno de los dos lados; los abogados aconsejan que la mejor forma de acabar con un conflicto es no empezarlo, es decir; no se trata de acusar o defender sino más bien de llegar a acuerdos a través de la mediación de profesionales expertos en la resolución de conflictos familiares y en particular en el caso de los divorcios o separaciones.

Otra de las cuestiones que también explican los abogados tiene que ver con los principales casos en los que finalmente se llega a plantear una separación y entre algunos se encuentran los derivados de problemas económicos, emocionales, la incomprensión o la infidelidad, es por ello que se aconseja que antes de llegar a esta determinación hay que consultar con otro tipo de especialistas e intentar recuperar la relación.

Ya es muy duro tomar la decisión de separarse para que también esta situación degenere en una pelea que lleve a otros problemas en el núcleo familiar, los abogados de familia comentan que cuando existen niños estos son los más afectados; ya que generalmente las parejas se centran demasiado en la separación como tal dejando de prestar atención a los hijos y esto genera tal tensión en ellos que puede llevarles a malas experiencias y cambios de comportamiento, traduciendo esto en un conflicto adicional, ya no como pareja; sino también en todo el entorno familiar.